La ciencia de la Felicidad


Para hablar de la ciencia de la felicidad, primero necesito volver al concepto de ciencia. La ciencia es un conjunto de conocimientos ordenados y organizados que se construyen a partir de investigar, observar y estudiar cómo funciona el mundo.

La biología estudia los seres vivos.
La astronomía estudia el universo.
La psicología estudia el comportamiento humano y los procesos mentales.

Dentro de la psicología surge una rama que se propone estudiar aquello que hace que las personas florezcamos y vivamos una vida digna de ser vivida de esta forma.
En 1998, Martin Seligman impulsa formalmente la Psicología Positiva, orientada a estudiar todo aquello que nos hace bien.

De allí se desarrolla la llamada Ciencia de la Felicidad, donde la felicidad se convierte en un campo de estudio.

El Estudio de Harvard sobre el desarrollo adulto, con más de 85 años de investigación, nos deja un hallazgo central:
no es el dinero ni el estatus lo que más influye en una vida feliz, sino las relaciones humanas de calidad.

Robert Waldinger plantea una pregunta profunda:
¿qué nos mantiene sanos y felices conforme avanzamos la vida?

Me encanta esta pregunta tan amplia.
Lo que me mantiene sana y feliz es vivir mi vida AMANDO.

Para mí, la felicidad es el estado interior en el que elijo vivir.
Y a ese estado interior deseo llenarlo de AMOR, porque reconozco que llenándolo de amor me hace bien y me vuelvo más propensa a hacer el bien.

No puedo dar lo que no tengo.
Por eso elijo llenar mi interior de amor.
Si tengo amor, voy a dar amor.
Y si doy amor, soy feliz.

El amor y la felicidad no son estados que nos encuentran.
Son estados que debemos salir a buscar.

Y esa búsqueda requiere esfuerzo, disciplina y prioridad.
¿Ya estás buscando tu felicidad?

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